Barcelona guarda un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de Córdoba
El descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Córdoba, ha causado 39 muertos y más de 135 heridos. Los tres últimos vagones del tren Iryo, con 317 pasajeros, descarrilaron e invadieron la vía contraria, chocando con un tren Alvia, cuyos dos primeros vagones cayeron por un talud de cuatro metros. Entre los fallecidos se encuentra el maquinista del Alvia.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló que las causas aún son desconocidas y calificó el accidente de “tremendamente extraño”, dado que el tren era nuevo y la vía estaba renovada. Renfe colabora con los equipos de emergencia en la recuperación de los cuerpos y la atención a los heridos.
La Generalitat de Cataluña ofreció apoyo a través de Protección Civil, mientras que el Ayuntamiento de Barcelona y el Govern convocaron un minuto de silencio el lunes 19 de enero a las 12:00 horas en la Plaza Sant Jaume en homenaje a las víctimas.
Se desplegó un amplio dispositivo de emergencia, con puntos de atención médica y psicológica, y la zona del accidente permanece acordonada para facilitar la investigación. Este siniestro es el más grave en España desde 2013, cuando un tren Alvia descarriló en Angrois, causando 80 muertos y 145 heridos.































