Barcelona consolida su modelo productivo de la economía del conocimiento

La economía del conocimiento impulsa la generación de riqueza en Barcelona

La economía del conocimiento continúa ganando protagonismo en Barcelona y se ha convertido en uno de los principales motores de su actividad económica. Los sectores que utilizan tecnología avanzada o emplean personal altamente cualificado han incrementado de forma notable su peso en el conjunto de la economía local, pasando de representar el 45,5 % del Valor Añadido Bruto (VAB) en 2018 al 49,9 % en 2023, una cifra que equivale a cerca de 45.849 millones de euros.

Estas conclusiones se recogen en el informe La Economia del Coneixement en Barcelona. El VAB de los sectores intensivos en tecnología o conocimiento 2018-2023, publicado en 2025 por la Oficina Municipal de Datos (OMD). El estudio confirma que Barcelona puede definirse hoy como una economía claramente orientada al conocimiento, reflejo de una transformación sostenida de su modelo productivo.

Un crecimiento más intenso y resiliente

El informe, que actualiza una primera edición presentada el año anterior, tiene como finalidad medir de forma sistemática y homogénea la aportación al VAB de los sectores intensivos en conocimiento. Los resultados muestran que estos ámbitos no solo generan más riqueza, sino que lo hacen a un ritmo superior al del resto de la economía.

Desde 2018, el VAB de los sectores intensivos en tecnología o conocimiento ha crecido un 34 %, frente al 13 % registrado por el resto de actividades económicas. Esta evolución evidencia una mayor capacidad de resistencia frente a la crisis de 2020, cuando el impacto negativo fue sensiblemente menor que en el conjunto de la economía, y explica por qué su recuperación posterior ha sido más sólida.

Para el teniente de alcaldía de Economía, Vivienda, Hacienda y Turismo, Jordi Valls, estos datos reflejan la apuesta estratégica de la ciudad por situar la economía del conocimiento como eje del crecimiento económico y del bienestar ciudadano.

El impulso de los sectores de alta intensidad tecnológica

Dentro de este conjunto destaca un subgrupo específico, el de los sectores de alta intensidad en tecnología o conocimiento, que engloba actividades especialmente avanzadas como la industria química y farmacéutica, la fabricación de vehículos, las telecomunicaciones, las tecnologías de la información, la I+D, las sedes corporativas o los servicios de arquitectura e ingeniería.

Junto a ellos se sitúan otros sectores intensivos en conocimiento como las actividades financieras, el transporte, los servicios a las empresas, la administración pública, la educación, la sanidad, la edición, los servicios audiovisuales y las actividades culturales y recreativas.

Aunque en 2023 los sectores de alta intensidad representan un 16,8 % del VAB de la ciudad, frente al 33,1 % del resto de sectores intensivos en conocimiento, su comportamiento es especialmente dinámico. En comparación con 2018, su VAB es un 47 % superior, lo que confirma su papel como principal vector de crecimiento dentro de la economía del conocimiento.

Evolución reciente y estructura sectorial

Si se analiza únicamente la variación interanual, el VAB de los sectores intensivos en tecnología o conocimiento creció un 11,5 % en 2023, por encima del 9,1 % del conjunto de la economía barcelonesa. Dentro de este grupo, los sectores de alta intensidad avanzaron un 9,2 %, mientras que el resto de sectores intensivos lo hicieron un 12,8 %. Esta dinámica se explica en parte por el contexto de fuerte crecimiento del PIB, todavía vinculado a la fase de recuperación tras la crisis de 2020.

En términos de estructura, el mayor peso dentro de la economía del conocimiento corresponde a la Administración Pública, Educación, Sanidad y Servicios Sociales, que concentran el 34,2 % del VAB de estos sectores. Les siguen los servicios de alta intensidad en conocimiento, como información y comunicación, I+D, sedes sociales y servicios técnicos, con un 29,5 %, y las actividades financieras, con un 16,6 %. La industria intensiva en tecnología, aunque estratégica, presenta una participación menor, del 4,2 %.

En los últimos cinco años, los sectores que más han incrementado su peso relativo han sido precisamente los servicios de alta intensidad en conocimiento y las actividades financieras, ambos con 3,7 puntos porcentuales más que en 2018, consolidando así el perfil de Barcelona como ciudad orientada al conocimiento, la innovación y los servicios avanzados.