Desaparecen las últimas viviendas militares de la Ciutadella para dar paso al nuevo campus de la UPF
Han comenzado los trabajos de demolición de los últimos edificios de los antiguos cuarteles militares situados junto al parque de la Ciutadella. La previsión es que a finales de año desaparezcan por completo los cinco bloques de viviendas de la calle Wellington, donde durante décadas residieron militares y sus familias.
En este espacio se levantará un nuevo edificio que formará parte del Campus de la Ciutadella de la Universidad Pompeu Fabra (UPF), continuando así con la transformación urbanística y educativa del entorno.
De cuarteles militares a centro universitario
El nuevo edificio estará anexo al antiguo cuartel de Roger de Llúria, propiedad de la UPF desde los años noventa. Aunque hasta hace pocos años aún permanecían allí algunas familias descendientes de los antiguos militares, actualmente el conjunto se encuentra vacío y en avanzado estado de deterioro.
Pese a su abandono, algunos pisos conservan todavía mobiliario y detalles originales, como si el tiempo se hubiera detenido en su interior.
Un nuevo edificio previsto para 2029
Los trabajos de derribo y retirada de escombros se prolongarán hasta finales de este año. De manera paralela, la universidad trabaja en definir los usos del futuro inmueble, que se concibe como un espacio flexible y de encuentro entre los distintos colectivos del campus. La previsión es que la nueva construcción esté terminada entre finales de 2028 y principios de 2029.
Recuperación de piedra de Montjuïc y elementos históricos
Del edificio actual se conservarán 320 bloques de piedra de sillería procedentes de las canteras de Montjuïc, un material muy valorado por su uso en rehabilitaciones patrimoniales.
En total, se recuperarán unas 400 toneladas de piedra, que serán entregadas al Ayuntamiento de Barcelona. También se cederán algunos elementos ornamentales de la fachada, con el objetivo de que el consistorio los reutilice en proyectos de restauración o memoria histórica.
Un enclave con memoria bélica
Los cuarteles de Jaume I y Roger de Llúria se levantaron a mediados del siglo XIX como compensación por el derribo de la antigua ciudadela militar. Durante el alzamiento militar de 1936, que dio inicio a la Guerra Civil Española, estos cuarteles fueron uno de los puntos estratégicos desde donde los sublevados avanzaron hacia el centro de Barcelona.
Aún hoy, en las fachadas pueden observarse impactos de bala y metralla de los bombardeos de la aviación fascista.
Entre los años noventa y los 2000, los principales edificios fueron rehabilitados para acoger dependencias de la Universidad Pompeu Fabra, mientras que otros anexos se demolieron durante los primeros años del siglo XXI. Las viviendas de la calle Wellington con Villena son, por tanto, las últimas que quedaban por transformar del conjunto militar, cerrando así una etapa clave en la evolución histórica de este espacio.































