Barcelona afronta una nueva ola de calor extremo con noches tórridas
La ciudad de Barcelona y gran parte de Catalunya atraviesan un episodio de altas temperaturas y cielos cargados de polvo del Sáhara, provocado por la llegada de una masa de aire muy cálida. Este domingo, los termómetros se han disparado en el interior, alcanzando más de 40 °C en zonas como el Priorat o la Ribera d’Ebre, superando los umbrales de alerta.
Las previsiones indican que este calor se prolongará varios días debido a una configuración atmosférica de vaguadas y dorsales, que mantiene una corriente cálida desde los trópicos hasta, al menos, el próximo fin de semana. Esta intrusión de aire caliente vendrá acompañada de polvo en suspensión, lo que ensuciará el cielo y acentuará la sensación de bochorno. Sin señales de un cambio drástico en el horizonte, todo el calor que no llegó a finales de julio parece haberse concentrado en pleno agosto.
Pronóstico para el lunes 11 de agosto
La jornada estará dominada por temperaturas extremas, que podrían superar los 37 °C. Desde primera hora, el sol calentará con fuerza toda Catalunya, bajo un cielo turbio debido al polvo sahariano.
Después de junio más caluroso registrado nunca en la ciudad y de un julio de temperaturas frenadas , las temperaturas han subido notablemente en este 10 de agosto. En los próximos días se prevé que esta cifra pueda repetirse a lo largo de la semana, pero de momento no parece que los termómetros puedan subir hasta los 37 o 38 ºC, como sí ocurrió el 30 de junio de este año.
Temperaturas y viento
El viento de marinada, con ráfagas de hasta 25 o 30 km/h, no será suficiente para aliviar la sensación térmica en la costa. Las temperaturas podrán rozar los 42 °C en comarcas como la Noguera, el Segrià o el interior de Tarragona.
En la mayor parte del territorio, las máximas oscilarán entre 35 y 38 °C, salvo en el litoral, donde se situarán entre 30 y 35 °C, aunque con un bochorno muy acusado.
Las noches tropicales —con mínimas por encima de los 20 °C— se extenderán a casi toda Catalunya, mientras que en las zonas costeras se prevén noches tórridas con mínimas superiores a los 25 °C, dificultando el descanso.

































