33 detenidos y un millar de identificados en un control conjunto de las policías

Amplio operativo de Mossos, Guàrdia Urbana y Policía Nacional deja 33 detenidos

Un dispositivo conjunto entre los Mossos d’Esquadra, la Policía Nacional y la Guàrdia Urbana de Barcelona ha resultado en la detención de 33 personas. La operación, que se desarrolló entre las 16:00 del viernes y las 2:00 del sábado, se enmarca dentro del Plan Daga, cuyo objetivo es reducir la presencia de armas blancas en la vía pública.

Participación de diversas unidades policiales

El operativo contó con la intervención de todas las comisarías de los Mossos en Barcelona, además de unidades especializadas como ARRO, enfocada en el control del orden público; Guilles, encargada de vigilancia en motocicletas; y Fura, integrada por agentes encubiertos. Aunque la prioridad era detectar la tenencia de armas blancas, la acción derivó en la detención de individuos por otros delitos.

Motivos de las detenciones

Entre los 33 arrestados, 14 contaban con órdenes de detención pendientes, mientras que otros fueron capturados por delitos de robo con fuerza (7), delitos contra la salud pública (3), atentado contra la autoridad (2), hurto (1) y violación de condena (1). Los 5 detenidos restantes fueron trasladados a la Policía Nacional por asuntos relacionados con extranjería.

Un millar de identificaciones y miles de antecedentes

Durante el operativo, los agentes identificaron a 1.083 personas, acumulando entre ellas un total de 2.838 antecedentes. Como resultado de la operación, se iniciaron 30 investigaciones penales, de las cuales 18 fueron por hurto y 12 por apropiación indebida.

Denuncias y controles en establecimientos

Además, se emitieron 85 denuncias administrativas, con 53 relacionadas con drogas, 23 con posesión de armas blancas y 9 por otras infracciones. Paralelamente, se llevaron a cabo inspecciones en cinco locales, donde se detectaron 12 infracciones por superar el aforo permitido o incumplir los horarios establecidos.

Este importante despliegue forma parte de un esfuerzo continuo de las fuerzas de seguridad para garantizar la seguridad ciudadana, especialmente en zonas de alta incidencia delictiva en la capital catalana.