La siniestralidad vial mantiene una tendencia estable en la ciudad

La accidentalidad de tráfico se mantiene controlada pese al ligero aumento de incidentes

Durante el último año, la siniestralidad vial en la ciudad se ha mantenido en niveles muy similares a los del ejercicio anterior, tanto en número de accidentes como en personas afectadas. Los datos reflejan una evolución contenida, con variaciones moderadas que no superan el 2% en los principales indicadores.

En total, 8.566 personas resultaron heridas en siniestros de tráfico, lo que supone un incremento del 0,99% respecto al año anterior. En cuanto a las víctimas mortales, once personas perdieron la vida en 2025, exactamente la misma cifra que en 2024, lo que confirma una estabilidad en los accidentes más graves.

La Guàrdia Urbana intervino en 6.839 siniestros de tráfico, en los que se contabilizaron 246 personas heridas graves y 8.320 heridas leves, además de las once víctimas mortales. El número de accidentes con heridos creció un 1,95%, mientras que el total de víctimas aumentó un 0,99%, una diferencia que apunta a una evolución controlada del riesgo vial.

El incremento de personas afectadas se concentra principalmente en los heridos leves, que continúan representando la gran mayoría de los casos. Los heridos graves también experimentan un ligero aumento, aunque sin cambios bruscos en la tendencia general.

Víctimas mortales y colectivos afectados

Las once personas fallecidas en siniestros de tráfico durante el pasado año corresponden a cinco peatones, cinco conductores de motocicleta y un ciclista. La ausencia de variaciones respecto al año anterior es un dato relevante, ya que refleja una contención de la siniestralidad más severa.

Evolución de los heridos graves

En 2025 se registraron 246 personas heridas graves, frente a las 242 del año anterior. De ellas, 161 eran conductores, y más del 78% conducían motocicletas, lo que confirma a este colectivo como uno de los más expuestos. En el caso de los peatones, 60 resultaron gravemente heridos, y una parte significativa de estos casos estuvo relacionada con atropellos provocados por turismos. Los pasajeros representaron algo más del 10% del total de heridos graves.

Colectivos vulnerables: ligera mejora global

Los datos correspondientes a los colectivos considerados vulnerables, como motoristas, ciclistas, peatones y usuarios de vehículos de movilidad personal, muestran una ligera reducción de la siniestralidad grave, que pasa de 225 a 221 casos, lo que supone un descenso del 1,78%.

Esta evolución positiva se explica, sobre todo, por la disminución de los heridos graves entre peatones, ciclistas y usuarios de VMP, colectivos especialmente sensibles dentro del espacio viario urbano.


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Vehículos implicados en los siniestros

El número total de hechos conocidos con vehículos implicados aumentó un 1,89%, pasando de 12.466 a 12.702 casos. Los turismos y las motocicletas continúan siendo los vehículos con mayor presencia en los accidentes, concentrando conjuntamente más de dos tercios del total. Destaca el aumento de siniestros con bicicletas, mientras que se registra una reducción significativa en camiones, taxis y VMP.

Tipos de accidentes más frecuentes

Las colisiones por alcance siguen siendo la tipología más habitual, aunque han descendido ligeramente, lo que apunta a una mejora en la distancia de seguridad y la atención al volante. También se observa una reducción en los atropellos y en las caídas de vehículos de dos ruedas.

En paralelo, se registra un incremento moderado de las colisiones laterales y fronto-laterales, un fenómeno que requiere seguimiento y refuerza la necesidad de continuar con las medidas de prevención y ordenación del tráfico.

Causas directas de los siniestros

Las causas directas están vinculadas principalmente a conductas imprudentes, como el exceso de velocidad, las maniobras incorrectas o el incumplimiento de la señalización. En el caso de los peatones, las principales causas siguen siendo no respetar el semáforo en fase roja y cruzar fuera de los pasos habilitados, aunque todas estas conductas muestran una reducción notable respecto al año anterior.

En términos globales, los hechos relacionados con causas atribuibles a peatones descendieron más de un 28%, lo que refleja una mejoría en el comportamiento ciudadano, aunque los valores absolutos continúan siendo relevantes.

Causas indirectas y factores externos

Las causas indirectas muestran una evolución positiva en varios ámbitos. Destaca especialmente la reducción de los siniestros relacionados con drogas o medicamentos, con una caída superior al 70%. También disminuyen los accidentes asociados a factores meteorológicos y a objetos o animales en la calzada.

En cambio, se detecta un aumento significativo de los incidentes vinculados al mal estado de la calzada, lo que señala la importancia del mantenimiento viario como elemento clave de la seguridad.

Denuncias y prevención de la siniestralidad

La labor preventiva de la Guardia Urbana se refleja en el elevado número de denuncias interpuestas para corregir conductas de riesgo. En el caso de los vehículos de movilidad personal, las sanciones aumentaron un 34,7%, impulsadas principalmente por la entrada en vigor de la obligación de usar casco.

Las denuncias a ciclistas también crecieron de forma notable, con un incremento del 30,9%, debido en gran parte al aumento de sanciones por estacionamiento indebido.

Zonas de concentración de siniestros

El análisis espacial de los accidentes ha permitido identificar 22 zonas de riesgo, donde se concentran 260 siniestros, lo que representa el 3,80% del total anual, una cifra inferior a la del año anterior. Esta información resulta clave para proponer mejoras urbanas y de regulación orientadas a reducir la siniestralidad y avanzar hacia una movilidad más segura y eficiente.