La protesta por la vivienda colapsa Sant Jaume y exige frenar los desahucios

Movilización en Barcelona para reclamar mayor protección frente a los desahucios

La plaza de Sant Jaume se ha convertido este sábado en el epicentro de una protesta por el derecho a la vivienda que reunió a más de mil asistentes. Bajo consignas como “Basta a los desahucios”, los participantes denunciaron lo que consideran una situación insostenible para los inquilinos, marcada por desalojos y el encarecimiento constante de los alquileres.

Las entidades convocantes, entre ellas la PAH, el Sindicat de Llogateres, la Confederació Sindical d’Habitatge de Catalunya y el Sindicat d’Habitatge Socialista de Catalunya, señalaron que el actual marco normativo deja a los arrendatarios en una posición de clara vulnerabilidad.

Críticas al Congreso y a la caída de la moratoria

Uno de los principales focos de malestar fue el rechazo parlamentario a la moratoria de los desahucios para familias vulnerables, que formaba parte de un paquete de medidas de protección social. Desde el Sindicato de Alquiladoras se advirtió de que esta decisión sitúa a muchas personas en una situación límite, incrementando el riesgo de desalojos en los próximos meses.

También mostraron escepticismo ante futuras iniciativas legislativas para frenar la compra especulativa de vivienda, al considerar que podrían resultar insuficientes o contener vacíos que permitan nuevas prácticas abusivas.

Reivindicaciones: contratos más largos y precios más bajos

Entre las propuestas defendidas durante la concentración destacan la prórroga obligatoria de los contratos de alquiler y la reducción efectiva de los precios, como medidas prioritarias para garantizar estabilidad residencial.

Asimismo, se criticó duramente el modelo de coliving y el alquiler de temporada, al entender que contribuyen a tensionar el mercado y a precarizar el acceso a la vivienda habitual. Las organizaciones denunciaron también prácticas de determinadas inmobiliarias que, a su juicio, perjudican a los arrendatarios mediante condiciones abusivas.

La movilización concluyó con un mensaje claro: la exigencia de medidas estructurales y urgentes para frenar los desahucios y garantizar el derecho a la vivienda en Catalunya.