Golpe policial a una red internacional que enviaba droga desde Catalunya a Italia
Los Mossos d’Esquadra, a través de la División de Investigación Criminal (DIC), han desmantelado una organización criminal internacional dedicada al tráfico de drogas a gran escala, relacionada con la Camorra italiana. La red operaba desde Cataluña y enviaba de forma periódica grandes cantidades de estupefacientes hacia Italia ocultas entre mercancía legal.
Durante la investigación policial se han intervenido más de 300 kilos de cocaína, 500 kilos de hachís y 10 kilos de marihuana, sustancias que tenían como destino final territorio italiano. Además, las pesquisas han permitido determinar que desde febrero de 2025 se realizaron al menos quince transportes de droga utilizando camiones, dos de los cuales fueron interceptados con un gran volumen de estupefacientes escondidos entre productos legales.
La operación concluyó con diez personas detenidas, de entre 25 y 46 años, y con la incautación de 140.000 euros en efectivo. El dispositivo se llevó a cabo el 3 de marzo, con nueve registros simultáneos en Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat.
Origen de la investigación
La investigación se inició el 7 de febrero de 2025 en Cornellà de Llobregat, a partir de una actuación de la Guardia Urbana en un polígono industrial del municipio. Los agentes detectaron lo que parecía ser una transacción de droga entre un camionero y el conductor de un turismo.
Tras las primeras comprobaciones policiales, se interceptó el vehículo implicado, donde se localizaron tres mochilas que contenían 70 kilos de cocaína.
A partir de este hallazgo, la División de Investigación Criminal asumió el caso e inició una investigación de mayor alcance que permitió confirmar la existencia de una organización criminal establecida en Barcelona, desde donde se coordinaban tanto la adquisición de estupefacientes como la logística para transportarlos hasta Italia.
La droga era trasladada oculta entre mercancía legal en camiones o mediante transporte marítimo en ferris que partían desde el puerto de Barcelona.
Estructura y funcionamiento de la organización
Las primeras diligencias permitieron identificar a cuatro personas vinculadas con la operación fallida de febrero de 2025, lo que sirvió como punto de partida para destapar la estructura del grupo.
El principal sospechoso, considerado el jefe de la organización, mantenía estrechos vínculos con la mafia napolitana. Junto a su pareja residía en una vivienda de alto nivel en Diagonal Mar, desde donde dirigía gran parte de la operativa criminal.
Desde este inmueble coordinaba los transportes de droga hacia Italia y gestionaba los contactos con los proveedores. Su constante movilidad y sus frecuentes viajes fuera del país dificultaron durante meses el avance de la investigación policial.
Cuando se acordaba una entrega, otros miembros del entramado se desplazaban desde Nápoles hasta Barcelona poco antes de la operación para recoger la mercancía ilegal en puntos previamente establecidos.
Métodos para ocultar la droga
El modo de operar variaba según el volumen de droga que se debía transportar.
Cuando se trataba de grandes cantidades, las transacciones se realizaban en una nave industrial situada en Montcada i Reixac, donde los estupefacientes se escondían entre mercancía legal. Entre los productos utilizados para ocultar la droga se encontraban frutas y cargamentos de pollos.
En cambio, cuando el volumen era menor, los encuentros se producían en zonas industriales de Cornellà y de la Zona Franca de Barcelona. En estos lugares, los paquetes con droga se transferían rápidamente desde vehículos particulares directamente a las cabinas de los camiones, en operaciones que duraban apenas unos segundos.
Una vez cargada la mercancía ilegal, los camiones iniciaban su trayecto hacia Italia por carretera o mediante ferris que salían del puerto de Barcelona con destino al puerto de Civitavecchia.
Camiones interceptados durante la investigación
Además de la intervención inicial de 70 kilos de cocaína, los investigadores realizaron dos importantes incautaciones adicionales durante el desarrollo del caso.
El 1 de agosto, en la localidad de Borrassà (Alt Empordà), se interceptó un camión que transportaba fruta con destino a Italia. En su interior se localizaron 180 kilos de cocaína, 200 kilos de hachís y 10 kilos de marihuana. El conductor fue detenido en el lugar.
Semanas después, el 8 de septiembre, se produjo una segunda intervención en Riudellots de la Selva. En esta ocasión, el vehículo transportaba pollos y también se dirigía hacia Italia. Durante la inspección se encontraron 49 kilos de cocaína y 307 kilos de hachís, lo que supuso una nueva detención del camionero implicado.
Según los investigadores, la organización estaría vinculada a aproximadamente quince transportes terrestres de este tipo desde el inicio de la investigación.
Relaciones con la Camorra italiana
El núcleo central de la organización estaba formado por personas procedentes de Nápoles, algunas de las cuales mantuvieron reuniones en Barcelona con miembros de la Camorra.
Estas conexiones, junto con el uso de inmuebles de la ciudad que ya habían sido investigados anteriormente por su relación con esta mafia italiana, llevaron a los investigadores a concluir que podría existir una colaboración directa o incluso una integración parcial en esta organización criminal.
El operativo final y las detenciones
El 3 de marzo, cerca de 150 agentes de los Mossos d’Esquadra participaron en el operativo final de la investigación. Durante la operación se ejecutaron nueve registros judiciales en Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat.
En los registros se incautaron más de dos kilos de cocaína, pequeñas cantidades de metanfetamina, marihuana y hachís, además de más de 140.000 euros en efectivo, teléfonos móviles, un vehículo de alta gama y una motocicleta.
La actuación policial permitió detener a diez personas, que el 5 de marzo pasaron a disposición judicial ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Cornellà de Llobregat. La investigación ha contado con la supervisión de la Sección Territorial de la Fiscalía de L’Hospitalet de Llobregat-Cornellà.
A los arrestados se les atribuyen delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal, mientras que la investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.

































