Barcelona transformará espacios en desuso en nuevas zonas verdes para mejorar la ciudad
El Ayuntamiento de Barcelona ha dado un nuevo paso en su estrategia ambiental con la puesta en marcha de 25 proyectos para crear espacios verdes de proximidad repartidos por toda la ciudad. Estas actuaciones forman parte del Programa de Espacios de Proximidad e Interiores, integrado en el Plan Clima, y tienen como objetivo recuperar zonas en desuso para convertirlas en entornos más habitables, con más sombra y mejor calidad ambiental.
Durante los próximos meses se iniciará la licitación de este primer paquete de proyectos, aunque el plan prevé una ampliación progresiva con nuevas intervenciones que permitirán seguir incrementando la infraestructura verde urbana.
Recuperación de espacios olvidados con potencial urbano
Los proyectos se centran en transformar espacios residuales o infrautilizados —como solares, interiores de manzana, cubiertas o zonas sin identidad— en áreas de uso ciudadano. La iniciativa busca acercar el verde a todos los barrios y mejorar la calidad de vida del vecindario mediante intervenciones de proximidad.
El alcalde, Jaume Collboni, ha destacado que esta estrategia supone una nueva forma de generar espacios verdes en la ciudad, basada en la recuperación de lugares olvidados que hasta ahora no cumplían ninguna función clara dentro del tejido urbano.
Entre los ejemplos previstos se encuentran actuaciones en distintos distritos con superficies diversas, desde pequeños espacios de encuentro hasta grandes áreas verdes que superan varios miles de metros cuadrados.
Intervenciones orientadas al bienestar y la sostenibilidad
Las actuaciones previstas comparten criterios comunes que priorizan la accesibilidad, la sostenibilidad y el confort urbano. Se apostará por la creación de zonas de sombra, principalmente mediante arbolado, así como por soluciones que favorezcan la permeabilidad del suelo, la gestión del agua y la biodiversidad.
El diseño de estos espacios busca ofrecer entornos flexibles y multifuncionales, adaptados a las necesidades de cada barrio, donde se combinen áreas de descanso, zonas de juego y puntos de encuentro.
Un plan de gran escala para ampliar el verde urbano
El programa municipal prevé generar cerca de 20 hectáreas de nuevos espacios verdes durante este mandato, una superficie que supera la de algunos de los parques más emblemáticos de la ciudad. Esta expansión se apoya en el potencial existente, ya que Barcelona cuenta con numerosos espacios calificados como zonas verdes que aún no han sido urbanizados.
En total, el plan contempla 370 actuaciones distribuidas por todos los distritos, con una inversión global de aproximadamente 130 millones de euros. Estas intervenciones incluyen desde la renaturalización de espacios existentes hasta la creación de nuevas zonas verdes y la incorporación de elementos como cubiertas vegetales o la mejora de medianeras.
Hacia una ciudad más resiliente y adaptada al clima
El objetivo final de esta estrategia es avanzar hacia una Barcelona más preparada frente al cambio climático, mediante la ampliación de áreas verdes, la reducción del efecto del calor urbano y la mejora del entorno cotidiano.
Con este enfoque, la ciudad busca no solo incrementar su superficie verde, sino también transformar espacios infrautilizados en lugares vivos, capaces de generar bienestar, cohesión social y una mayor calidad ambiental para la ciudadanía.

































