Pedro Sánchez adelanta las elecciones generales al 29 de noviembre tras el rechazo de los decretos de vivienda
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la convocatoria anticipada de elecciones generales para el próximo domingo 29 de noviembre, después de que el Congreso rechazara los decretos relacionados con la vivienda impulsados por el Ejecutivo.
Sánchez ha explicado que ha decidido reunir de forma extraordinaria al Consejo de Ministros para iniciar el procedimiento de disolución de las Cortes Generales y convocar los nuevos comicios, siguiendo los plazos establecidos por la legislación.
Sánchez pide un nuevo respaldo ciudadano
El anuncio llega apenas una semana después de que el Congreso tumbara el denominado decreto Maricarmen, una votación que ha evidenciado las dificultades del Gobierno para sacar adelante algunas de sus principales iniciativas.
Durante su comparecencia desde la Moncloa, y sin turno de preguntas, Sánchez ha reconocido que existe insatisfacción entre una parte mayoritaria de la sociedad y ha defendido la necesidad de ampliar el respaldo electoral para poder continuar desarrollando su programa.
El presidente ha apelado así a la ciudadanía para conseguir un Parlamento que permita configurar una mayoría progresista amplia tras las elecciones de noviembre.
“Avanzar o retroceder”, el mensaje de Sánchez
En su intervención, Sánchez ha planteado las próximas elecciones como una decisión sobre el rumbo que debe tomar España en un momento marcado, según ha señalado, por una etapa de profundas transformaciones.
El presidente ha preguntado a los ciudadanos si quieren que España se sume a la tendencia de la ultraderecha en los lugares donde gobierna o si, por el contrario, prefieren que el país continúe avanzando.
Sánchez también ha aprovechado su discurso para hacer balance de los tres años de legislatura. Ha defendido la gestión de su Ejecutivo pese a las dificultades parlamentarias y ha criticado duramente a la oposición, a la que ha definido como la peor de la historia democrática.
Según ha explicado, el Gobierno ha tenido que desarrollar su labor en un Congreso marcado por una elevada confrontación política, donde, a su juicio, algunos grupos han llegado a interpretar que pactar equivale a traicionar.
El rechazo de los decretos de vivienda precipita la decisión
El origen inmediato de la convocatoria electoral se encuentra en el rechazo parlamentario de dos decretos relacionados con la vivienda. Las iniciativas incluían medidas destinadas a frenar determinados desahucios y reforzar la protección de los inquilinos.
Estos textos habían sido impulsados tras el conocido caso Maricarmen, protagonizado por una mujer madrileña de 87 años que fue desahuciada después de que un fondo de inversión incrementara el precio del alquiler de la vivienda en la que había residido durante siete décadas.
Las medidas defendidas por el Gobierno de PSOE y Sumar no consiguieron superar la votación celebrada en el Congreso el viernes de la semana anterior. PP, Vox y Junts votaron en contra, una posición que resultó determinante para impedir su aprobación.
El papel de Junts fue especialmente relevante en la votación, ya que una abstención de los diputados vinculados a Carles Puigdemont habría permitido que saliera adelante el decreto que incluía las medidas destinadas a combatir los desahucios.
Con este escenario parlamentario, Sánchez ha optado por disolver las Cortes y trasladar a los ciudadanos la decisión sobre el próximo Gobierno de España en las elecciones del 29 de noviembre.































