Barcelona culmina la transformación del Institut de l’Esport con una nueva sede en Montjuïc
La recta final de la nueva sede del Instituto del Deporte de Barcelona ya está en marcha. Los trabajos correspondientes a esta última etapa se desarrollarán durante aproximadamente un año y medio, con el objetivo de poner en funcionamiento el centro de cara al curso 2028-2029.
El equipamiento se sitúa en la avenida Miramar, en el espacio bajo las emblemáticas Piscinas Municipales de Montjuïc, escenario de las competiciones de saltos en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Con esta actuación, el instituto podrá centralizar su actividad y reducir la actual dispersión de sus instalaciones en distintos puntos de la ciudad.
El proyecto contempla una inversión total que supera los 11 millones de euros, sumando las fases ya ejecutadas y las actualmente en desarrollo. La intervención abarcará más de 5.000 metros cuadrados, configurando un espacio educativo orientado a convertirse en referente en formación deportiva.
Esta fase final incluye la culminación de los espacios interiores, la ejecución de la fachada y la adecuación de las zonas exteriores, completando así una transformación integral del equipamiento.
Un proyecto arquitectónico singular y funcional
La actuación supone un desafío arquitectónico destacado al integrar un centro educativo dentro de una estructura preexistente como la de las piscinas olímpicas de Montjuïc. El nuevo edificio contará con una superficie construida de más de 5.100 m² distribuidos en tres niveles.
El diseño responde a los criterios del plan de equipamientos de formación profesional impulsado por el Consorci d’Educació de Barcelona, incorporando espacios diferenciados según su función. El centro integrará áreas administrativas, aulas y salas deportivas que reproducen entornos profesionales reales, así como zonas destinadas a la interacción y convivencia del alumnado.
Las aulas se disponen en contacto directo con la fachada para favorecer la iluminación natural, mientras que un corredor interior articula la circulación y conecta los distintos espacios del edificio.
Innovación, confort y eficiencia energética
El proyecto incorpora criterios de alta ecoeficiencia con el objetivo de garantizar condiciones óptimas para la actividad académica y deportiva. Entre las medidas destacadas se encuentra la instalación de sistemas de ventilación avanzados que aseguran una renovación constante del aire y un adecuado confort térmico.
Asimismo, se emplearán materiales sostenibles y soluciones constructivas orientadas a mejorar el aislamiento acústico y la durabilidad de los espacios, en línea con una arquitectura educativa más responsable.
Accesibilidad total e integración en el entorno
El nuevo equipamiento será completamente accesible gracias a la incorporación de un ascensor que conectará todas las plantas, así como a la adaptación de los recorridos interiores para superar los desniveles característicos de la montaña de Montjuïc.
La intervención también ha implicado una compleja reorganización de las infraestructuras técnicas existentes, incluyendo el traslado de instalaciones vinculadas a las piscinas y la adecuación de sistemas energéticos, con el fin de liberar espacio para el uso educativo.
La nueva sede del Instituto del Deporte de Barcelona se integrará en el modelo Be_Pro, una estrategia que apuesta por concentrar la oferta de formación profesional en grandes equipamientos especializados, conectados con el tejido productivo.
Este enfoque permite ofrecer un itinerario formativo completo, desde programas iniciales hasta estudios superiores y formación para adultos, adaptándose a las necesidades actuales del mercado laboral y del sector deportivo.
Un impulso al deporte y a la formación en Barcelona
Con este proyecto, la ciudad refuerza su apuesta por dotarse de infraestructuras educativas modernas que, además de aprovechar espacios emblemáticos, contribuyen a la formación de nuevas generaciones de profesionales del deporte.
El futuro centro se perfila como un equipamiento de última generación, capaz de combinar innovación, funcionalidad y sostenibilidad en un entorno con un fuerte valor simbólico para Barcelona.
































