Las obras en la R2 Sud de Rodalies provocan cambios durante tres meses

Las obras en la R2 Sud obligan a reorganizar el servicio ferroviario durante tres meses

Este lunes han comenzado las obras de mantenimiento y reparación en la línea R2 Sud de Rodalies, una intervención que obligará a modificar el servicio ferroviario durante aproximadamente tres meses. Los trabajos se centran principalmente en el túnel del Garraf, donde se deben sustituir y reparar varios elementos deteriorados, especialmente afectados por la corrosión provocada por la proximidad del mar.

Además de las actuaciones en el túnel, también se realizarán intervenciones en dos viaductos situados entre Sitges y el Garraf, lo que obliga a que los trenes circulen por una sola vía en algunos tramos. Como consecuencia directa, el número de trenes disponibles se ha reducido respecto al servicio habitual.

Menos trenes y ajustes en las frecuencias

La reorganización del servicio implica diferentes frecuencias según el tramo del recorrido. Entre Barcelona y Sant Vicenç de Calders circulan dos trenes por hora y por sentido, aunque con doble composición para poder transportar a un mayor número de pasajeros.

En el tramo entre Barcelona y el Garraf funcionan cuatro trenes por hora, mientras que entre Barcelona y Castelldefels la frecuencia se sitúa en seis trenes por hora y sentido. Por su parte, el trayecto entre Barcelona y El Prat de Llobregat mantiene ocho convoyes disponibles.

Durante los días laborables también se aplican modificaciones puntuales en algunos trayectos. Dos trenes que entran en Barcelona por la mañana y otros dos que salen por la tarde realizan un recorrido alternativo pasando por Vilafranca del Penedès, lo que supone un aumento aproximado de 40 minutos en el tiempo de viaje, aunque permite conservar la conexión directa con la capital catalana.

Cambios en los trenes regionales y transporte alternativo

Los trenes regionales procedentes del sur finalizarán su recorrido en Sant Vicenç de Calders. Desde ese punto, los viajeros podrán continuar su trayecto hacia Barcelona utilizando autocares directos hasta El Prat de Llobregat, donde podrán volver a enlazar con el servicio ferroviario.

Para compensar la reducción del número de trenes, se ha reforzado el transporte por carretera con 14.400 plazas adicionales en autobuses interurbanos. Este refuerzo afecta especialmente a las rutas que conectan Barcelona con municipios como Sitges, Vilanova i la Geltrú, Cubelles, Calafell, Sant Pere de Ribes, El Vendrell y Tarragona.

Críticas al plan alternativo de transporte

A pesar de las medidas adoptadas, diversas plataformas de usuarios y representantes municipales han expresado dudas sobre la eficacia del plan alternativo. La plataforma Dignitat a les Vies considera que la planificación presenta problemas importantes, especialmente por los transbordos previstos en estaciones como Sant Vicenç de Calders y El Prat de Llobregat, donde los tiempos de enlace previstos, de entre dos y cuatro minutos, se consideran difíciles de cumplir.

Algunos alcaldes de municipios afectados también han mostrado su preocupación por la gestión de la información. Los responsables municipales de Valls y Montblanc aseguran haber recibido pocos detalles sobre la planificación, mientras que los alcaldes de la comarca del Garraf y de Torredembarra confían en que el refuerzo del servicio de autobuses ayude a reducir el impacto de las obras en la movilidad diaria.

Coincide con la reactivación de la zona de bajas emisiones

Las nuevas afectaciones en la R2 Sud de Rodalies coinciden con otro cambio importante en la movilidad del área metropolitana. Este lunes también se ha reactivado la Zona de Bajas Emisiones de Barcelona, después de haber permanecido suspendida durante dos meses debido a la crisis del servicio ferroviario.

El gobierno de la Generalitat de Catalunya considera que las circunstancias excepcionales que justificaron la suspensión ya han finalizado, por lo que la restricción vuelve a aplicarse con normalidad.