Miles de personas se manifiestan contra la ampliación del aeropuerto de El Prat

Miles de personas se manifiestan contra la ampliación del aeropuerto de El Prat

La retirada del proyecto de ampliación del aeropuerto de Josep Tarradellas Barcelona-El Prat que Aena quería sacar adelante no ha parado las movilizaciones. Miles de personas se han manifestado contra cualquier operación urbanística que dañe el territorio del delta del Llobregat, que, ayer en una muestra de fuerza, se reunieron en el centro de Barcelona.

Decenas de miles de personas llenaron la calle Tarragona llegadas en columnas desde una cuarentena de municipios catalanes. Habían sido convocadas por más de 300 organizaciones sociales, vecinales y ecologistas que hicieron un llamamiento a la manifestación para denunciar el perjuicio social y climático que conlleva el proyecto de ampliación del aeropuerto.

«Decir lo suficiente es no caer en la trampa del capitalismo vestido de verde», aseguró la filósofa Marina Garcés, encargada de inaugurar los parlamentos de la manifestación ante una multitud que le escuchaba a pleno sol. Garcés defendió los aviones «para ir lejos a conocer, estudiar, acompañar personas queridas, cooperar y que puedan llegar aquellos que necesitan refugio», pero aseguró que la ampliación del aeropuerto conllevaría «más fronteras, más turismo masivo, más control y más trabajos precarios».

Tres bloques

La movilización estaba estructurada en tres grandes bloques: el de la justicia climática y la defensa ambiental, el de la vida digna y un tercero, a favor del territorio. Representantes de los tres tomaron la palabra para defender con argumentos la necesidad de otro modelo de crecimiento «que no hipoteque el futuro» del territorio más cercano y también del planeta. «Menos aviones, más vida» fue el grito que se hizo sentir a lo largo de la movilización y también en las redes sociales durante todo el día.

La columna de asistentes más numerosa fue la llegada a Barcelona, que se formó a primera hora de la mañana en El Prat de Llobregat y que cortó la C-31 para acceder al punto de concentración. Reunió personas a pie, en bicicleta y una representación de los agricultores del parque agrario del delta del Llobregat, que se desplazaron con los tractores para hacer oír sus reivindicaciones. Uno de ellos era el Germán, que habló en representación de UP. «No nos podemos permitir perder ni una sola hectárea de tierra», dijo y recordó que el terreno que cultivan es «la despensa de Barcelona».

Con esta columna se desplazó también el alcalde de El Prat, Lluís Mijoler, que acusó a los gobiernos del Estado y la Generalidad de pretender llegar a un acuerdo «clandestino» que puede comprometer el futuro de la zona cuando, el pasado 2 de agosto, anunciaron que el proyecto saldría adelante y se interrumpieron los trabajos y deliberaciones de la mesa técnica creada a instancias del gobierno catalán. Mijoler dijo que, aunque el proyecto se da por aparcado, hay que estar alerta. «Tenemos que mantener la lucha por un futuro más sostenible y por unas inversiones que son las que el país necesita», aseguró, y reiteró su demanda a mantener abierto el diálogo en la mesa institucional y en la mesa técnica para abordar el futuro del aeropuerto.

El «patio trasero»

También llegados desde el Prat tomaron la palabra los integrantes de los colectivos SOS Barcelona y Ni un Pam de Terra, que condenan, además de la ampliación del aeropuerto, proyectos urbanísticos que suponen la destrucción de espacios naturales del delta del Llobregat y denunciaron que en la comarca se la trata como «el patio trasero de Barcelona».

La movilización, que tuvo un claro componente festivo, fue una concentración intergeneracional que reunió muchas familias con niños. Estuvo llena de pancartas y carteles, muchos hechos de forma casera, que reflejaban las reivindicaciones de forma más o menos ingeniosa. Hizo fortuna el que decía «más calabacines y menos aviones» y también la de «Mauricio Lucena, el aeropuerto a tu casa», en referencia al presidente de Aena.

La crítica al turismo masivo fue uno de los ejes de la protesta. Daniel Pardo, representante de la Asamblea de Barrios por el Decrecimiento Turístico, denunció que la ampliación del aeropuerto «profundiza en un modelo basado en el monocultivo turístico que precariza la vida de la gente» y condenó la gentrificación que expulsa personas de su casa. Recordó que las administraciones implicadas en la ampliación del aeropuerto, el gobierno del Estado y Generalitat, han hecho declaraciones de emergencia climática.

Ningún consejero participó en la manifestación, aunque, hace unos días, la portavoz del gobierno, Patricia Playa, había apuntado la posibilidad de que alguno lo hiciera. Sí que hubo representantes de ERC, los comunes y la CUP, alguno de ellos diputados en el Parlamento, y también ex consellers, como Raül Romeva, que denunció la «imposición» y el «chantaje inaceptable» del Estado con una ampliación «anacrónica» del aeropuerto del Prat, una propuesta que se ha hecho, además, «sin diálogo», dijo. Romeva minimizó el hecho de que ayer no hubiera ningún conseller de su formación en la calle y remarcó que ERC estaba con una «representación del máximo nivel».

Por parte de En Comú Podem, su presidenta, Jéssica Albiach, instó a Pere Aragonés a que «certifique el no» a la ampliación y seguimiento con el gobierno español para negociar más infraestructuras y más inversiones para Cataluña.

Además, aseguró que «Esquerra quiere estar en misa y repicando»: «O se está al lado del negacionismo, o al lado de la gente, la vida y la salud». En la misma línea que Romeva, tildó el proyecto de Aena de «más de pasado que de futuro» y criticó que el PSOE haya aprobado una ley contra el cambio climático y, paralelamente, defienda los intereses de Aena, obviando que su formación es socia del gobierno de Pedro Sánchez.

También pidió la transferencia de las competencias de puertos y aeropuertos del gobierno español al catalán, ya que cree que es una «cuestión de soberanía», una demanda que comparte con los dos partidos que gobiernan en Cataluña (ERC y JxCat) y con la CUP, que también participó en la manifestación.

Eulàlia Reguant instó a «no desfallecer hasta que no quede claro que no hay ampliación en el aeropuerto del Prat» y apuntó que fue el aviso de la movilización lo que «hizo mover el gobierno de la Generalitat». La diputada advirtió que aún quedan dudas de lo que pasará en los aeropuertos de Reus y de Girona y que «toca continuar movilizados hasta que se aparque definitivamente cualquier ampliación».

La Red por la Justicia Climática, una de las plataformas convocantes de la movilización, quiso incidir en el incremento de emisiones de CO2 que representaría el proyecto de ampliación del aeropuerto. Uno de sus portavoces mantuvo que «no se trata de demonizar a los pasajeros de los aviones, sino de asumir que no podemos incrementar el número de aviones en plena emergencia climática» y reclamó más inversiones para la red de cercanías y potenciar el tren como alternativa a los aviones. Diferentes colectivos ecologistas y ciudadanos llegados de todos los puntos de Cataluña se sumaron a la protesta en defensa del medio ambiente.

Sara Mingorria, de la plataforma Zeroport, cerró las intervenciones reclamando «una economía al servicio de la vida» y dijo que hay para defender «no sólo la Ricarda» y dar respuesta a las crisis sistémicas. «Menos aviones y más vida para hacer los territorios más habitables, sin contaminación y sin ruido, para hacer decrecer la aviación y acabar con el turismo de masas».

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