La Guàrdia Urbana de Barcelona ve

La Guàrdia Urbana de Barcelona ve «imposible» hacer cumplir las normas anti-Covid al día siguiente de la prohibición de fumar sin la distancia de dos metros.

Desde el Ayuntamiento de Barcelona hacen un llamamiento a la responsabilidad ciudadana para hacer cumplir las prohibiciones dictadas.

El jefe de la Guàrdia Urbana de Barcelona, Pedro Velázquez, en una entrevista en la Cadena SER, ha dicho que les es «imposible» a los agentes hacer cumplir las medidas:

«Cargar sobre la policía el peso de hacer cumplir estas normas, que a veces pueden ser complejas, se hace muy difícil si no va acompañado de esta sensibilidad por parte de la ciudadanía»

Tarea imposible para la Guardia Urbana

Velázquez ha añadido que «a medida que las normativas se han hecho complejas», el papel de la policía también se ha convertido «más complejo». El jefe de la Guardia Urbana ha explicado que hay 11 agentes que han dado positivo de Covidien-19 y 80 que están confinados.

Argumentó que considera que «las denuncias no pueden ser la respuesta a la situación que tenemos».

El jefe de la Guardia Urbana de Barcelona considera que el principio de la pandemia la normativa era más clara y «después de una campaña de avisos en seguida toda la comunidad se mentalizar».

En la situación actual «el papel de la policía se vuelve complejo» si no va acompañado «de la mano de la sociedad en general».

Llamada al civismo

Además, el Ayuntamiento de Barcelona ha hecho público que, durante la última semana, ha desalojado 5.500 personas que hacían «botellón» en espacios públicos. Albert Batlle, teniente de alcalde, alerta del peligro que conlleva:

«Han pasado muchos días y estamos destinando muchos recursos policiales tanto de Guardia Urbana como de Mossos a desalojar estos espacios, parece mentira que cada día tengamos que actuar y que la gente no tenga conciencia del peligro que ello conlleva porque es un factor de contagio absolutamente comprobado».

Los grupos de jóvenes son un colectivo que preocupa mucho a las autoridades sanitarias, para que sus actividades (ocio, los encuentros y el hecho de quedar para beber en la calle) están asociadas al riesgo de contagio.

La Guardia Urbana ha advertido 8.600 personas que no llevaban mascarilla o la llevaba mal colocada que han motivado un centenar de denuncias.

En este sentido, Batlle ha apelado al civismo y la responsabilidad.

La Guàrdia Urbana de Barcelona ve «imposible» hacer cumplir las normas anti-Covid