El Puerto de Barcelona pierde el 88% de los pasajeros

El coronavirus ha revuelto de arriba abajo el sector turístico, que sigue notando las consecuencias de la pandemia.

Los diferentes agentes confirman grandes pérdidas económicas y los cruceros están saliendo especialmente perjudicados. El motivo: España todavía prohíbe los cruceros internacionales a cualquier puerto del estado.

La restricción se hizo efectiva en marzo y tenía que acabar con el final del estado de la alarma, pero el Gobierno decidió mantener esta prohibición al considerar que «la naturaleza imprevisible y dinámica del virus desaconseja retomar la actividad crucerística».

Lo recoge el Boletín Oficial del Estado, que añade que si se produjera un caso de Covid-19 en un barco «tendría un gran impacto sobre la salud de la población». El sector, sin embargo, critica la medida.

El Puerto de Barcelona, ​​el primero de Europa

Los cruceros turísticos son una de las actividades principales del Puerto de Barcelona, el primero de Europa y el tercero del mundo en cuanto a cruceros.

En el 2019 pasaron por esta infraestructura 3.137.918 pasajeros, más de un millón y medio lo hicieron entre enero y julio. Este 2020, en cambio, durante los primeros siete meses del año ha habido 198.547 pasajeros, un 88% menos.

Alfredo Serrano, director de CLIA, la asociación internacional de líneas de cruceros, alerta de que esta prohibición está perjudicando la economía. Serrano apunta que Catalunya factura más de 1.300 millones de euros gracias a este tipo de turismo y que Barcelona se lleva el 70%.

También avisa que detener el sector puede conllevar la pérdida de cerca de 9.000 puestos de trabajo:

«Barcelona es el primer puerto de Europa y todo el mundo está deseando retomar las operaciones».

Una opinión que comparte Martí Sarrate, presidente del ACAVe, la asociación corporativa de agencias de viajes especializados:

«Los turistas pagan una tasa. Además, hacen excursiones y esto implica que haya guías y transportistas, van a restaurantes … Hay muchos servicios vinculados a los cruceros».

De hecho, el gremio de las agencias de viajes también ha notado la sacudida. Sarrate, explica que en 2019 se vendieron 550.000 plazas de cruceros, de las cuales el 95% se gestionaron a través de una agencia de viajes.

Otro de los gremios principalmente afectados es el sector del taxi.  En Barcelona miles de turistas utilizan el servicio público del taxi para realizar tours cuando están en la ciudad, desplazarse a los hoteles y restaurantes, y realizar los viajes a y desde el aeropuerto a la Estación Marítima Internacional.

La medida ya se ha levantado a países vecinos

Desde CLIA afirman que en países como Italia, Grecia o Croacia se permiten los cruceros de manera limitada y controlada y critica que en España estén prohibidos. Además, afirma que la Comisión Europea ha marcado directrices claras para que los cruceros sean espacios seguros.

Las compañías que ya han reanudado el servicio hacen tests a todas las personas que embarcan, han reducido los aforos de los barcos y también han reforzado la asistencia médica a bordo.

Además, reservan habitaciones para hacer los aislamientos, en caso de que hubiera algún positivo.

También han prohibido las visitas individuales a las ciudades donde hacen parada y siempre se hacen en grupo para poder controlar que se desarrollen cumpliendo las medidas de seguridad.

El Puerto de Barcelona pierde el 88% de los pasajeros